jueves, 9 de noviembre de 2017

 TITULO

Necesidades Educativas Auditivas

1.Discapacidad auditiva/Deficiencia auditiva
2.Clasificación
3.Necesidades especiales
4.Intervención educativa



1.       Discapacidad auditiva/Deficiencia auditiva
Discapacidad auditiva: Es una disminución del funcionamiento auditivo que tiene su origen en una deficiencia a nivel del sistema auditivo. Para que haya discapacidad auditiva es preciso que el problema sea bilateral, ya que en el caso de la deficiencia es monolateral.
Deficiencia auditiva: Una disminución más o menos significativa de la audición debido a lesiones, anomalías anatómicas o disfunciones fisiológicas del sistema auditivo, que puede afectar a un oído (monoaural), a ambos (biaural) o al sistema auditivo central (discapacidad auditiva).
2.      Clasificación


    Clasificación según la localización
-Deficiencias auditivas de conducción: Afectan al oído externo o medio. Suelen tener carácter leve y si se cogen a tiempo pueden ser transitorias, pues responden bien a tratamiento farmacológico y quirúrgico.
-Deficiencias auditivas neurosensoriales: Afectan al oído interno, la cóclea , el nervio auditivo o las zonas auditivas del cerebro. Generalmente, tienen un carácter grave y permanente, y un pronóstico más complicado.
        
 Otros criterios de clasificación
Según la causa de la pérdida auditiva.

-Hereditarias: Se estima que representan el 30% de los casos de sordera, con un 10% debida a un gen dominante y el resto a genes recesivos. Pueden presentarse aisladas o asociadas a otros síndromes.
-Adquiridas: Tienen su origen en procesos infecciosos como rubeola, toxoplasmosis, sífilis, etc. O bien en la administración de fármacos ototóxicos a la madre, que pueden llegar por vía transplacentarias.
Según el momento de aparición
-Hipoacusia prelocutiva: La pérdida auditiva está presente al nacer el bebé o antes de la adquisición del lenguaje (2-3 años). Ausencia del lenguaje en severas o profundas
-Hipoacusia postlocutiva: La pérdida auditiva aparece con posterioridad a la adquisición del lenguaje. Alteraciones fonéticas, prosódicas o alteraciones de la voz.
Oido afectado: unilateral/bilateral
-Bilaterales: Audición deficiente que afecta a ambos oídos,
-Unilaterales: Las pérdidas unilaterales permiten una audición normal con dificultad para identificar la fuente emisora.
Según el grado de pérdida
-Ligera. Hablamos de hipoacusia leve para referirnos a los casos en que existe una pérdida auditiva de 20 a 40 dB, que hace necesario el uso de prótesis para una correcta audición, pero no compromete en absoluto el aprendizaje natural del lenguaje oral, pues permite captar la mayoría de los estímulos sonoros relevantes, incluida el habla.
-Moderada, pérdidas de 40 a 70 dB, que dificulta la percepción del habla, pero no la compromete si se combina el uso de prótesis auditiva con una adecuada rehabilitación audiológica (cuanto más temprana, mejor.
-Severa. Hablamos de hipoacusia severa cuando existe una pérdida auditiva de 70 a 90 dB, que impide la audición del habla sin amplificación y que, incluso con ésta, la tiene limitada a entre 30 y 50 dB. 
El grado de discapacidad dependerá no sólo de si la pérdida se encuentra en el nivel inferior o superior del rango, sino de que la pérdida sea prelocutiva o postlocutiva, de la existencia o no de una adecuada rehabilitación temprana y del tipo y grado de estimulación recibida en los entornos naturales de desarrollo.
-Grave (Sordera). Son tanto los que presentan una pérdida auditiva por encima del umbral del dolor como los que presentan una hipoacusia profunda, ya que en todos estos casos el individuo tiene disminuida de una manera muy significativa la función auditiva, especialmente en lo que se refiere a la adquisición del lenguaje oral. 
-Discapacidad auditiva e implantes cocleares. En los últimos años, junto a los dos grupos de alumnos anteriores es cada vez más frecuente encontrar un tercer grupo de alumnos que, presentando originalmente sordera por afectación del oído interno, han sido objeto de un implante coclear, esto es, de la implantación quirúrgica de un dispositivo que recoge los estímulos sonoros mediante un micrófono, los procesa electrónicamente y los transmite mediante un electrodo al nervio auditivo. 
Dicho dispositivo no proporciona al individuo una audición equivalente a la del sistema auditivo natural, sino un estímulo reducido en sus cualidades y condicionado por su procesamiento electrónico, que es necesario aprender a procesar, por lo que los resultados dependerán en gran medida, entro otros factores, de lo más o menos precozmente que se realice el implante y de la existencia de una adecuada rehabilitación auditiva.


 
3.      Necesidades especiales
      Alumnado con hipoacusia
Hipoacusia leve o moderada. Presenta como principales necesidades específicas una detección lo más temprana posible de su discapacidad auditiva, la dotación de ayudas técnicas, la implementación de programas de refuerzo del aprendizaje verbal  y el tratamiento preventivo y reforzado del aprendizaje de la lectura y escritura. 
Hipoacusia severa. En el caso del alumnado con hipoacusia severa, comparte estas mismas necesidades educativas básicas, aunque más acentuadas y con un añadido importante: sus dificultades para la adquisición correcta de la lengua oral hacen que a menudo requiera una intervención en la que a una enseñanza explícita del código verbal se añade la utilización de un sistema aumentativo.

 4.      Intervención Educativa

Está muy extendida la utilización del término sordera para englobar en ella todos los tipos y grados de pérdida auditiva. Su efecto en el desarrollo del individuo dependerá de la característica que afecte a esta pérdida auditiva y el grado en que se manifieste.
 
La deficiencia auditiva supone una influencia notable del desarrollo integral del niño y su aprendizaje. 
 
Para el desarrollo evolutivo normal un niño desde sus inicios empieza a recibir estimulación del entorno en formato auditivo y gracias a la asociación de esos sonidos con las personas y consecuencias del entorno va desarrollando sus primeros conceptos del mundo que le rodea. 
 
Para Marchesi (1990), el grado en que la discapacidad afecta al desarrollo del individuo viene determinado por cuatro factores: el grado de audición, la edad de comienzo de la sordera, su origen y la respuesta educativa o estimuladora que se le dé al sujeto. La actitud de la familia con el hijo es un factor de notable influencia en el desarrollo del niño y de la intervención temprana de la sordera marcará la línea de desarrollo.
 
En el caso de aquellos niños con problemas en el funcionamiento auditivo la pérdida de estímulos le llevará a un retraso madurativo en el caso del lenguaje en torno de los seis meses de edad lo que aconseja un diagnóstico precoz para una intervención temprana.

CORTO SORDO